Brian May (Queen), estrella del rock y apasionado de las estrellas

Creo que la música tiene que ver
con nuestra vida interior. Forma
parte de la manera en la que la gente
toca a otras personas. Es algo muy
precioso para mí. Y la astronomía
es, en cierto sentido, lo
completamente opuesto. En vez de
mirar hacia adentro, miras hacia
afuera, para pensar más allá de
nuestro entendimiento.

Dr. Brian May

 

En esta ocasión quiero hablar sobre una persona extraordinariamente polifacética. Este hombre compuso e interpretó algunas de las canciones más famosas de la historia del rock, hasta el punto de ser considerado por la revista Rolling Stone como uno de los guitarristas más grandes de todos los tiempos. Es un gran defensor de los derechos de los animales y es el fundador de Save Me, una asociación que vela por el bienestar de los animales desde 2010. Además, es doctor en astrofísica por la universidad londinense Imperial College y Rector Honorífico de la Universidad John Moores de Liverpool.

Estas son solo unas pinceladas del impresionante currículum de este gran hombre. Hablamos del astrofísico y guitarrista de Queen, el doctor Brian May. La intención de esta reseña no es la de exponer una biografía al uso de él, pues basta con una rápida búsqueda en Google para obtener cientos de ellas, sino que me centraré en repasar todas las contribuciones que esta estrella del rock ha hecho en el campo de la astrofísica.

Brian Harold May nació el 19 de julio de 1947 en Hampton, Londres. Cursó sus estudios de niño en la Escuela de Hampton, donde obtuvo unas excelentes calificaciones en física, matemáticas y matemáticas aplicadas. Posteriormente, estudió en el Imperial College de Londres donde se licenció en física y matemáticas con honores en 1968. Al mismo tiempo obtuvo el premio ARCS de la Real Academia de Ciencias de esta Universidad, otorgado a aquellos alumnos que han sobresalido en sus estudios de ciencias. En 1970 comienza su tesis doctoral en astrofísica. Cuatro años después, Queen comienza a tener un gran éxito internacional, por lo que se ve obligado a abandonar sus estudios de doctorado. En octubre de 2006 decide retomar la tesis y en menos de un año, en agosto de 2007, la termina y la entrega en la que siempre fue su Universidad. A continuación, pasaremos a comentar el contenido de sus investigaciones.

Rock star and astrophysicist Brian May visits Paranal

Brian May junto a uno de los telescopios del Observatorio de Paranal en Chile
Fuente: ESO

El título de su tesis es: A survey of radial velocities in the zodiacal dust cloud (Estudio de las velocidades radiales en la nube de polvo zodiacal). Esta fue elaborada en gran parte usando las observaciones que llevó a cabo May en el Observatorio del Teide entre 1971 y 1974. Dos de los astrofísicos españoles que le ayudaron en sus observaciones fueron Francisco Sánchez Martínez, profesor de la Universidad de la Laguna (Tenerife), primer director del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y primer catedrático de astrofísica de España, y Carlos Sánchez Magro, astrofísico también del IAC ya fallecido (a este último, aparte de por toda su ayuda, le agradece en la introducción de la tesis haberle enseñado a decir palabrotas en español).

Esta tesis doctoral se centra en el estudio de un fenómeno conocido como Luz Zodiacal. Se conoce por este nombre el cono de luz que se ve en el cielo hacia el oeste alrededor del final del atardecer y por la mañana hacia el este justo antes del amanecer. May detalla que, si pudiésemos verlo en un cielo completamente oscuro (con el Sol eclipsado), su contorno de brillo sería una elipse con es Sol en su centro y su eje mayor alineado con la eclíptica (la línea imaginaria que traza el Sol sobre el cielo a lo largo del año). La intensidad máxima de la Luz Zodiacal sería incluso mayor que las partes más brillantes de la Vía Láctea. Esta luz se produce al ser dispersada y reflejada por el polvo interestelar que hay en nuestro Sistema Solar. La razón principal de su estudio es la obtención de información que ayude a comprender cómo se formó nuestro sistema planetario y cómo evoluciona en el presente el entorno del Sol. Para ello, él observó cómo se movía este polvo interplanetario usando el método de la velocidad radial, muy usado para la detección de exoplanetas (más información en este post anterior del blog). Se dice que consiguió publicar su tesis por haber entonces muy poca investigación al respecto de este tema.

Buena parte de los resultados de su tesis fueron publicados en dos artículos científicos en 1972 y 1975. El que publicó en primer lugar y que ha sido el más destacable, apareció en la revista Nature el 15 de diciembre de 1972. Apenas ocupa página y media, pero concentra una parte muy relevante de los resultados que obtuvo con sus observaciones. En este artículo llamado “Emisión del MgI en el espectro del cielo nocturno”, Hicks, May y Reay observan una línea espectral del magnesio debida a la interacción entre la luz del Sol y el polvo interplanetario. Esta línea espectral resultó tener bastante intensidad y por tanto fue usada, mediante el método comentado anteriormente, para evaluar la dinámica del polvo y de esta manera conocer como se mueve por nuestro vecindario planetario. En el número de febrero de 1974 de la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, publica más resultados de su tesis con el título: “Investigación del movimiento de las partículas de polvo zodiacal”. En él, describe más extensamente que en su anterior publicación las mediciones de la velocidad radial (es decir, si se alejan o se acercan a nosotros) de este polvo estudiando las líneas espectrales. Encuentran que los resultados son coherentes pues al atardecer la velocidad radial es positiva (se alejan) y al amanecer la velocidad radial es negativa (se acercan), lo que cabe esperar como resultado de la rotación terrestre. Por tanto, la parte más complicada es aislar otras diferencias de velocidades que se corresponderían con el movimiento del polvo dentro de nuestro sistema planetario. En el artículo se discute esta dinámica del polvo y se proponen ciertas explicaciones para los movimientos observados, como por ejemplo la influencia gravitatoria de Júpiter.

En el año 2013, May, como coautor, publica de nuevo en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society. El artículo lleva como título: “Un modelo mejorado para la emisión infrarroja de la nube de polvo zodiacal: polvo interestelar, cometario y asteroidal”. Como ya hemos comentado, gran parte de la tesis de Brian May versaba sobre la dinámica de los granos de polvo que se encuentran en nuestro Sistema Solar usando técnicas espectroscópicas. Pero claro, otra pregunta que podríamos hacernos perfectamente es de dónde sale este polvo. Pues bien, en esta publicación de 2013, Rowan-Robinson y May proponen unos modelos para, observando los granos de polvo en el infrarrojo conocer cuál es la procedencia de este polvo y qué zonas son más densas. Estos granos se observan en el infrarrojo debido a que esta es la frecuencia a la que emiten radiación por la temperatura a la que se encuentran. Analizando cómo se mueve este polvo se puede saber qué parte corresponde a cometas y asteroides (proceden de dentro del Sistema Solar) y qué parte es polvo interestelar (viene del exterior del Sistema Solar).

Brian May no solo ha colaborado con la astrofísica a través de la investigación, sino que también ha destacado como divulgador. Ha participado en el programa de astronomía de la BBC, The Sky at Night, es ponente del festival anual astronómico Starmus (estando junto a Stephen Hawking en las Islas Canarias en las ediciones de 2011, 2014 y 2016) y ha escrito varios libros como Bang! – La historia completa del Universo, Misión Luna en 3D o El turista cósmico. Como dato curioso, Patrick Moore, presentador de The Sky at Night, consiguió que un asteroide descubierto el 30 de enero de 1998 por dos astrónomos checos tuviese su nombre: 52665 Brianmay.

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Stephen Hawking junto a Brian May en la tercera edición del festival Starmus en España
Fuente: starmus.com

Hace poco más de un mes, Brian May volvió a ser noticia (además de por la película biográfica de Queen, Bohemian Rhapsody). El 1 de enero de este año presentó una canción que compuso con motivo del paso de la sonda New Horizons por el cuerpo rocoso del cinturón de Kuiper, Ultima Thule. En declaraciones suyas cuando la canción fue presentada dijo: “Este proyecto [referido a New Horizons] hizo música en mi cabeza y eso es lo que estáis escuchando. Esta misión es sobre la curiosidad humana. Es sobre la necesidad de la humanidad de salir y explorar”. En este enlace podéis escuchar la canción que compuso.

A pesar de su fama como músico y su gran labor investigadora, vamos a terminar este post con unas sorprendentes declaraciones que ha realizado en alguna ocasión, pero que, siendo deseo expreso suyo, tendremos en cuenta para el futuro, en el que esperamos seguir disfrutando de sus contribuciones a la astronomía y a la música.

“Cuando ya no esté, la gente me recordará sin ninguna duda por Queen, pero preferiría mucho más ser recordado por intentar cambiar la manera en la que tratamos al prójimo. La gente conoce lo de la astrofísica, pero me encanta la jardinería también, y siempre he sentido pasión por el bienestar de la maravillosa fauna británica”

 

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Brian May (izq) junto al actor Gwilym Lee (dcha) que le interpreta
en la película Bohemian Rhapsody. Fuente: Pinterest

 

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